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Expediente de Alexander Bouvier. [En proceso]

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Expediente de Alexander Bouvier. [En proceso]

Mensaje por Alexander Bouvier el Jue Abr 28, 2011 12:05 pm

Alexander B ouvier

[*img*]PB IMAGEN AQUI! de alta calidad por favor, de 500x200[*/img*]
I remember when i first saw you
a smile lit our faces and I wanted to know more about you

{Expediente Personal}
Nombre Completo;; Alexander Bouvier.
Pseudónimos;; Alex es el sobrenombre por excelencia.
Sexo;; Masculino
Edad;; Celebró su cumpleaños número ochenta y ocho recientemente.
Fecha de Nacimiento;; El diecinueve de enero de mil novecientos veintitrés
Ciudad de Origen;; Oriundo de la ciudad de Amsterdam, capital de Holanda.
Orientación Sexual;; Héterosexual
Localización Actual;; Establecido en el pueblo de Forks, estado de Washington, Estados Unidos.
Ocupación;; Es músico de profesión, aunque no ejerce profesionalmente por obvias razones.


I want to know everything about you...
even if your not tell me your secrets

{Expediente Racial}
Raza;; Vampiro
Lealtad;; En verdad, a sí mismo, pero aparenta ser leal a Margaret y al resto de su clan.
Alimentación;; Mixta, suele alimentarse de humanos, pero de vez en cuando se aprovecha de algún animal indefenso.
Habilidad
Especial;; Telequinesis. Consiste en el desplazamiento de objetos mediante una acción a distancia sin que intervenga ningún medio físico conocido.
Fecha de Transformación;; En sus flamantes veinticuatro años, fue convertido.
Motivo de Transformación;; No fue intensional, se trató de un accidente que pudo ser evitado.
Lugar de Transformación;; Mónaco.
Edad Aparente;; Veinticuatro eternos años.
Trato con las demás Razas;; Estándar, quizá hostil de vez en cuando.

You're stranger to me I only looked your eyes
but I look your inside and your soul

{Expediente Físico & Psicológico}
Descripción Física;;
Fotografía;; {Opcional}
Altura;; Rebasa el metro ochenta, por cinco centímetros.
Peso;; Su peso está estipulado en setenta y cuatro kilogramos.
Salud;; Su condición le impide ser afectado por enfermedades.
Características Particulares;; Metro ochenta y cinco, setenta y cuatro kilogramos. Espalda ancha, fornida; brazos fuertes y grandes; cintura más bien pequeña y delgada. Abdomen plano, con su correspondiente musculatura. El punto más relevante de su cuerpo entero, es sin duda, su rostro. El mismo está compuesto por una frente no demasiado grande, cabellos generalmente alborotados, cejas pobladas y de considerable tamaño. La cavidad ocular presenta características dentro de lo común, sus ojos son diminutos y llamativos, de color celeste crisáceo, adornado con minúsculas pestañas. Su nariz es recta y de tamaño despreciable, la punta es un tanto respingada. Labios rosados y de poca magnitud. Su mentón es más bien grande, cuadrado, la mayoría del tiempo acompañado por una incipiente barba que le otorga un aspecto desprolijo. En ocasiones, parece que no haber tomado un baño en días. Para ser justo, debería aclarar algo sobre Alex. A primera vista es atractivo, parece un joven del montón, aunque atractivo. Pero tiene algo especial, difícil de describir. Si eres dueño del tipo de mente que realmente ve lo que mira, quizá notaras que tiene unos ojos extraños. Si tu mente tiene el excepcional talento de no dejarse engañar por sus propias expectativas, quizá vieras algo más en esos ojos, algo extraño y maravilloso.

Descripción Psicológica;;
Rasgos Psicológicos;;{mínimo 10 lineas}
Gustos & Placeres;; El buen tabaco, es adicto a él. Aromas dulces y agradables, como el de la madera, el de los libros antiguos, el del césped recién podado, el de la tierra húmeda. La buena compañía, femenina sobre todo, aunque algún que otro amigo también es adecuado. Música clásica, o de su propia invención. Libros de criminología, la obra maestra de Arthur Conan Doyle, en especial. Arte conseguido de formas extrañas, el origami. La vida nocturna, las tormentas de verano. Las estafas con cartas y con dados son de sus preferidos, aunque los hace por diversión, en vez de por recaudar. Adora curiosamente las rosas negras, le recuerdan a su infancia despreocupada y feliz.
Disgustos & Odios;; Ser engañado, no le agrada para nada ser el timador timado. Detesta que le obliguen a comer cuando no lo hace, también que le llamen ''niño''. Para nada le agrada que las personas se acerquen demasiado a su obscuro y olvidado corazón, por ese motivo evita profundizar demasiado en los vínculos afectivos. Las relaciones largas, personas controladoras, obsesivas y corruptibles. No conseguir lo que desea, eso le saca de quicio. El invierno no es de su agrado tampoco.
Hobbies & Aspiraciones;; Es más que diestro en el arte del origami, lo practica con mucha frecuencia. Suele tocar su armónica seguido, sobre todo cuando se encuentra alejado de un piano. Compone música a menudo, es una de sus más grandes pasiones. Juega constantemente con su zippo, adora dicho artefacto, proviene de un lugar muy particular. La buena lectura le es placentera, y más aún si la practica en soledad y durante el silencio de la noche. Los paseos nocturnos a la luz de la luna son algo que ama, junto con caminar bajo la lluvia, o nieve, en su defecto.
En cuanto a los deportes, es muy bueno en ello. Sus favoritos se limitan a los que conforman el gurpo de los extremos, aunque otros también le fascinan. Además, en los fines de semana, monta su motocicleta y sale por ahí. Es adicto a la adrenalina, por lo que se somete a situaciones riesgosas y más de una vez ha estado cara a cara con la muerte.
Pero sin duda, su hobbie por excelencia es el fumar. Adora el sabor al buen tabaco y más en la noche. Es algo a lo que nunca ha podido renunciar.

Fortalezas & Debilidades;; {Al menos tres/Opcional}
Manías & Adicciones;; Tocar su armónica cuando está aburrido y en la calle, de lo contrario, suele tocar el piano. Jugar con su mechero. Despeinar su cabello, alborotarlo con su mano izquierda. Tamborilear con sus dedos en cualquier superficie lisa. Es adicto a la adrenalina y al tabaco.
Fobias & Miedos;; Tiene cierto miedo a enamorarse de alguien no correspondido. Siente pavor a las personas que controlan las vidas de los demás, le aterra verse atado a alguien que lleve la cuenta de todo lo que hace. Posee una irracional fobia a encontrarse con la persona que lo convirtió en lo que hoy es, le aterra no saber cómo reaccionará.
Otros;; Ideales:
Cree que la violencia no genera nada, excepto más violencia.
En lo que ha Dios refiere, piensa que él es el mejor invento de la humanidad. Lo denomina como una patética respuesta a las preguntas que, mediante la lógica, no somos capaces de responder aún. Existe una cta que utiliza a menudo, de Woody Allen, a quien admira: ''Dios ha muerto, Nietzsche ha muerto, y yo no gozo de buena salud''. Además, concuerda mucho con la cita de Isaac Asimov: ''Rendirse ante la ignorancia y llamarla Dios siempre ha sido prematuro, y sigue siéndolo hoy.'' Siente cierta repulsión hacia la gente creyente, no los trata de mala manera, mas los considera un tanto hipócritas.
Está claro que no cree en la vida después de la muerte, a la cual define como el fin de todo, a veces para bien y a veces para mal.
''No entiendo cómo la gente teme morir, en lugar que al dolor. La muerte es la solución, el fin de todo, incluso del dolor. Una vez que llega y nuestra vida culmina, el dolor acaba y junto con él, el padecimiento, la culpa, y los remordimientos.''
Los días festivos le resultan una total idotez. Su cumpleaños, año nuevo, navidad, pascuas, entre otros. Piensa que son sólo productos del capitalismo, para hacer perder dinero a los imbéciles. Hasta el concepto de la edad le parece ridículo, que la distancia entre el día de tu nacimiento al día corriente limiten o permitan muchas cosas le parece algo totalmente innecesario.


I only want know more of you
tell me who you're, tell me your history, tell me your life.

{Expediente Familiar E Histórico}
Miembros de la Familia;;{Nombres y una pequeña descripción}
Madre;; {Nombre, edad, ocupación}
Padre;; {Nombre, profesión, edad}
Hermanos;; {Nombre, edad, escuela [si estudia], la ocupación [si tiene]}
Otros;; {Nombre, edad, relación}
Animales;; {Nombre, las especies}
Historia;; {Por lo menos 15 lineas bien hechas}
Posesiones;;{mínimo 3/opcional}
Otros Datos;;{datos que desees agregar/opcional}
Prueba de Rol;;

Spoiler:
Frío,frío invernal. El más crudo de los inviernos que recordaba tenía lugar
en el corriente mes, en la bonita ciudad de París. La manta que poseía
no era capaz de repararme lo suficiente de las bajas temperaturas, el
lugar donde dormía carecía de calefacción alguna –no podía permitirme
una hoguera, o quizá sí, mas no deseaba hacerlo-. Aunque, por fortuna,
al otro lado de una de las paredes se hallaba una chimenea, la cual me
brindaba algo de calor, pero no era lo idóneo de todas formas. Como
consecuencia, el sueño iba y venía de a ratos, la constancia se hacía
desear. Morfeo me abrazaba y luego me dejaba ir, para de nuevo
sostenerme en sus brazos y después volver a soltarme. Dormir de aquella
manera solía malhumorarme, dado que se me entumecía el cuerpo y todo
fallaba, incluso mi cerebro. Más de una vez había escuchado que el
descanso es lo que tiene mayor importancia, sin él, hasta el más
brillante de todos puede convertirse en el más tonto. Suspiré y me
removí. No lo estaba disfrutando para nada. Me puse en posición fetal,
en un vago intento por pernoctar, ya que memoraba que así se perdía
menos calor. Bueno, al menos mi genio aún era capaz de actuar según
dicta el instinto básico de supervivencia. No recordé nada más de
aquella noche, tal vez, el sueño por fin había venido.

Desperté
en la mañana, pocas horas habían transcurrido desde la última vez que
mis párpados cayeron. La luz entraba por la ventana, pero no era uno de
los días más soleados de la historia. Moví mi cuerpo, para confirmar si
se habían atrofiado o no. Me desperecé y restregué mi ojo derecho con mi
mano, señal de que aún no había amanecido completamente. Bostecé y me
senté en la cama. Después, apoyé ambos pies en el suelo, estaba helado,
por lo que mis dedos retrocedieron en protesta. Aguardé hasta que
pudiera confiar en ellos y luego, me paré. Prácticamente me arrastré
cual ebrio vagabundo hasta la ventana –el vagabundo se hubiera ofendido
con la comparación-. Una vez que pude ver mi reflejo en el cristal,
observé a través de la abertura. Pocas personas recorrían las calles,
lógicamente, la mayoría había optado por continuar viviendo. No alteré
mi posición por unos cuantos minutos, miles de preguntas inundaban mi
mente impidiéndome reaccionar, a lo que se le sumaba que acababa de
desvelarme. ¿Cuáles eran sus nombres? ¿De dónde venían? ¿A qué lugar se
dirigían? ¿Por qué motivo lo hacían? ¿Alguien rogaba por su vuelta?
¿Eran amados? ¿Habían conocido alguna vez la confusa alegría que supone
ser el amor? Miles de preguntas, ninguna respuesta.
Algunos
declararían que mi curiosidad excedía los límites, que era incontrolable
y un peligro para todos; a lo que yo respondería: ¿Qué hombre es aquel
que ha perdido el interés por aprender?
Sonreí de lado por un
segundo, adoraba mis clásicas y desconcertantes respuestas a
interrogantes que yo mismo había planteado. Me consideraba dichoso de
poseer un ingenio sin igual.

Finalmente, reaccioné y caminé hasta
el cuarto de baño. Allí, tomé una ducha rápida para eliminar más que
nada cualquier rastro de la mala noche que había pasado, de la intensa
migraña que había sufrido. No demoré más de seis minutos, era lo que me
tomaba colmar la bañera de gélida agua, enjabonarme y quitar el jabón.
Los baños calientes no eran de mis favoritos, sin importar la
temperatura en el exterior. Acto seguido, me vestí con ropas cómodas y
sencillas, poseía escasas vestimentas de etiqueta y las reservaba para
las ocasiones importantes. Una camisa, un chaleco un tanto descolorido y
un sobretodo, más parecido a una capa con mangas, de color azul. En el
tren inferior, pantalones gruesos, un par de medias y botas usadas.
Agradecía que no tuviera agujeros, en cuanto a la vestimenta era algo
pudoroso.
Una vez listo, cogí mi armónica y las pocas monedas que me
quedaban de la última vez que había asaltado una licorería. Por
supuesto, el alcohol se había acabado hace mucho ya.

Las calles
adoquinadas parisinas suponían un escenario interesante para criminales
de poca monta; a mí me interesaban mucho más las tiendas y comercios,
dado que también podía hurtar alimento, ropa, bebida, lo que fuera que
necesitase, además del dinero. Solía pensar que había nacido para robar,
me consideraba tan bueno en ello que siquiera recordaba la última, si
había existido alguna, vez que me habían atrapado con las manos en la
masa. Sin embargo, no permitía que mi ego creciera demasiado,
fanfarronear carecía de sentido para mí, y el exceso de confianza puede
acarrear riesgos innecesarios. Hice tronar los huesos de mi cuello,
interrumpiendo casi involuntariamente el hilo de pensamiento que había
desarrollado. Me dirigí al mercado, donde podría intercambiar el poco
efectivo del que disponía por algo para comer. Sí, todavía alojaba algo
de dignidad en mi interior.
El comercio también se me daba bastante
bien, debido a mis grandes habilidades como manipulador y mentiroso, lo
que me posibilitaba una rebaja en el precio de algunas de las cosas que
adquiría. En fin, habría sido capaz de montar mi propio negocio si
hubiese querido.

Mis pies se movían casi automáticamente,
limitando toda la energía de mi cerebro a la observación y al análisis
de todo lo que me rodeaba. A simple vista, fui capaz de distinguir entre
elementos de mala calidad y otros de no tanta, mas no contaba con el
capital necesario para ampliar mis pertenencias, por lo que restringí mi
búsqueda a algo de comida. No obstante, mi tarea se vio interrumpida
por un tumulto de personas que se agrupaban en círculo en el centro de
la calle. Curiosos. Exhalé y tomé una manzana –unas de las pocas
que no habían caído al suelo- y le di un mordisco. El alboroto me
beneficiaba dado que podía tomar lo que quería sin que la atención se
centrara en mí.
Con la cabeza baja, como quien no quiere la cosa, me
escabullí entre la multitud y tuve un mejor panorama de lo que sucedía.
Una mujer estaba forcejeando con un hombre. El último era fuerte, muy
alto y gordo. La joven, en cambio, delgada, de estatura promedio y
bastante débil comparada con el hombre. Focalicé la atención en el gordo
nuevamente. Sus ropas estaban sucias y olía mal, por lo que deduje que
no había tocado el jabón en unos cuantos días. Le faltaba gran parte del
cabello, tenía barba y unas cicatrices en el rostro, recordatorios de
enfrentamientos pasados. El tipo parecía ser el clásico borracho que es
tan peligroso ebrio como sobrio.
Mi vista se desvió al brazo del
hombre en cuestión, con el que sostenía a la muchacha. Sus dedos
envolvían su muñeca cual prensa, de la cual simulaba ser complicado
soltarse. No pude evitar preguntarme el motivo de tal trifulca, y pocas
ideas acudieron a mi mente. De ellas, destaqué dos posibilidades: la
primera consistía en un intento de violación. El rostro de la blonda era
precioso, más parecido al de una divinidad griega que al de una humana y
tenía un cuerpo esbelto, digno de ser admirado. Y la otra opción
correspondía a un ajuste de cuentas. Era probable también que la joven
hubiese hurtado algo del puesto del gordo y él se hubiera enfurecido
como consecuencia.
No estaba de acuerdo con ninguna de las opciones,
dado que despreciaba la violencia y más aún cuando se trata de un
intento por quebrantar la voluntad de una mujer; y yo me consideraba un
ladrón así que no me hubiese gustado ningún tipo de ajuste de cuentas.
Sonreí
levemente y, con mi mano libre, del bolsillo interno de mi chaleco
saqué un extenso y afilado cuchillo. Un segundo después, rasgué el
antebrazo del tipo en dos oportunidades, produciendo así un alarido de
dolor por parte del interpelado. Contener la sonrisa me fue imposible,
estaba actuando cual Robin Hood. Pero mi accionar no finalizó en ese
momento. No, claro que no. Debía huir de allí antes de que el gordo
optara por vengarse, así que tomé la mano que ahora estaba libre de la
joven y me abrí paso entre el gentío a toda velocidad. Tal vez era
demasiado osado pero no había tiempo para presentaciones, en ese
momento.




Última edición por Alexander Bouvier el Jue Abr 28, 2011 12:20 pm, editado 2 veces
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Re: Expediente de Alexander Bouvier. [En proceso]

Mensaje por Adeline M. Volturi el Jue Abr 28, 2011 12:14 pm

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